Praga es una de las ciudades mágicas por excelencia. Bañada por el río Moldava, la ciudad, de estrechas y medievales callejuelas, es un remanso permanente de culturas.
Uno de los tesoros más admirados de la ciudad de Kafka es la biblioteca del Monasterio de Strahov donde el arte y la literatura conjugan a la perfección. Tampoco podemos dejar de visitar el Castillo donde desde sus terrazas hay unas vistas maravillosas de la ciudad.

Praga se divide en 5 barrios: Staré Mesto o ciudad vieja, donde destacan las vistas del puente de Carlos; Nové Mesto o ciudad nueva, con grandes bulevares y avenidas; Malá Strana, el barrio barroco de la ciudad; Josefov, el barrio judío y el Hradcany donde se encuentra la Catedral de San Vito y el Castillo. La mejor forma de visitar la ciudad es perderse por su empedradas y pequeñas calles.

No hay que volver de Praga sin degustar unas de sus afamadas cervezas. En Santo Tomás, se sirve la más antigua de la ciudad acompañada de música en vivo. En cuanto a la cocina del país, está muy influenciada por la gastronomía alemana, son muy típicos los guisos a base de patatas y las salchichas acompañadas de salsas.
nube de Tags: barroco, cervezas, Moldava, republica checa
Comentarios Recientes